Sugus de limón


Me despierto entre el sudor de las sabanas, la busco en la inmensidad de mi cama. Pero ya se ha ido y esta noche pasa ser un sueño, sueño el cual nunca ocurrió. Flashbacks llegan a mi memoria: Pequeñas sonrisas, suaves caricias. Cama vacía, habitación inerte que muere como poco a poco muere la posibilidad de volver a verla.

 Los días comenzarán a pasar y mi delirio aumentará a la vez que esa enfermedad llamada amor, la cual nunca debí contraer, arraigará en mi interior y se llevará con su presencia cualquier esperanza de vida; porque ella ya no estará aquí.

Antes de pensar en lo ocurrido decido levantarme, las sabanas me cubren solo hasta el principio de mi ombligo, siento como si el suelo se fuera a derrumbar porque he construido una fortaleza de la cual no quiero salir. Allí done ella me brindó su más preciado tesoro. Consigo tras largo esfuerzo llegar a la ventana, me coloco la ropa y me asomo para ver qué es lo que el cruel destino me depara. Veo sus cabellos, pienso que aún estoy soñando que quizás se gire y vuelva conmigo pero no, todo fue un error sonará en su conciencia. La veo correr asustada sin querer mirar atrás, aun así sin poder evitarlo, pero no me ve; es tarde yo ya he desaparecido de esa melancólica imagen. Estoy en el baño, me aclaro la cara para ver si con el frescor consigo colocar las partes de esta historia de la cual aún no entiendo nada.

Me giro doy una calada al cigarro y sobre la mesita de noche solo encuentro mi móvil y un sugus de limón.

La posibilidad de volver a verla ha quedado fulminada con ese sugus. Ese sabor fue el todo y el nada de nuestra relación. Nos llevó a  querernos, a amarnos. Pero hoy ya no queda nada y esta horrible habitación huele a su perfume. Cierro los ojos y aún la veo sonriéndome, queriéndome, besándome con los ojos, con sus suaves labios y ante todo con el corazón, los dos tumbados en esta cama.

Presente de nuestro amor queda atrás la noche y llega el día y con el día llega la soledad y sin ella vuelvo a vivir sin vivir y todo es una espiral que me lleva a ella, a la chica cuyo nombre desconozco, cuyos gustos no me interesan y de la cual lo único que sé es que la gustaban tanto los sugus de limón como yo la quiero a ella.



4 comentarios:

  1. es superbonita, hasta me apetece un sugus de limón y eso que a mi los sugus no me gustan.
    La verdad esque cuando despiertas de un sueño, un sueño del cual creias que era real, y termina, lo añoras e incluso casi que duele un poquito.
    un beso sigue asi.
    y Recuerda : Te guardare el secreto.

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  2. :3 :3 GRACIAS de nuevo

    espero la entrada que me comentaste como ya te dije: con impaciencia

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  3. Qué bonito, hacía mucho que no me pasaba por aquí, pero como siempre: sigues impresionándome con todas tus entradas...
    Qué bonito todo, y las imágenes muy bien elegidas. :D Me gusta mucho.
    Te espero: http://unasonrisadetrasdeunamirada.blogspot.com.es/
    Un saludo.

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    1. :D :D

      sí, nos leemos.
      y una vez más GRACIAS jajaja

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