Young blood


Esencia de la vida que poco a poco se consume y con ella la percepción única de la juventud.

Tan pronto negativa como nublada por el sentimiento de deseo interno de volar.

Abrir las alas y agitar el mundo, sentir que se mueve bajo los remolinos de nuestros actos.

Sentir que después de una tormenta pueda volver a mi camino aéreo, arrastrar con mi vuelo los destrozos cometidos por preocupaciones internas, amores fugaces y promesas de color escarlata...

Besos voraces que rápidamente dejan sin aliento e incapaz de volar a cualquier ser alado dotado de "sangre joven" bombeada por intrépidos e imprudentes corazones.

Inquieto como un niño enfermo que debe resistirse en su cama a no salir a correr, a jugar, a magullarse las rodillas con la tierra que nos sostiene.

Y sentir así cómo la esencia coagula y le hace volver a vivir, a sentirse nuevo, a sentirse, único, potente e indestructible.





(De mi autoría que fue publicado en un número de la revista vallisoletana DOLORES)

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